sincretismo Afrocubano de Palo Monte –Regla Bruja-Bembele Morumbo Bilonga. Santeria.

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LA ENTREGA DE COLLARES

Escrito por whitman 27-04-2009 en General. Comentarios (20)


Los Collares en la Santería

Los collares -ilekes- de Osha son objetos sagrados que permiten mantener la protección de los Oshas y Orishas cerca del iniciado para ampararlo y ayudarlo a transitar por la vida. Son para el que los recibe la principal representación, asociada a su cuerpo, de los Oshas y Orishas.

Los rituales para consagrar los collares como la ceremonia de entrega, deben ser realizados por los Oloshas. Esta ceremonia se llama Medio Asiento de Osha. Sólo los consagrados en Osha tienen el ashé para darles el poder místico que representan.

Cada Osha y Orisha tiene su collar, pero al comenzar en la religión, generalmente, se entregan cinco collares que representan a Eleguá, Obatalá, Yemayá, Shangó y Oshún. Se entregan en este orden y se reciben después de realizadas las ceremonias secretas para su consagración.

Normalmente la necesidad de que una persona reciba los collares de Osha es manifestada a través del sistema oracular de la religión y puede ser por diferentes razones: para mejorar su salud, por protección, por una vocación espiritual que se va a desarrollar con el tiempo, porque la religión está en el camino de la persona que asentará Osha en el futuro, para mejorar las condiciones de trabajo y de vida, entre otras razones.

La persona debe seleccionar a un Babalosha o a una Iyalosha responsable para unirse espiritualmente bajo el vínculo de padrino o madrina-ahijado o ahijada.

Las ceremonias se realizan en un ambiente de tranquilidad y emotividad. Generalmente se efectúan en la casa del padrino o madrina y con la ayuda de la Oyugbona, quien es un Olosha que se desempeña como asistente en todo el ritual.

Ese día se realizan varios rituales que tienen la finalidad de preparar y armonizar los planos físico, mental y espiritual de la persona. Las ceremonias son realizadas por el padrino o la madrina y la Oyugbona. Para esta ceremonia se debe levantar un Obá para que la dirija y a varios Oloshas que sean testigos.

Se colocan uno a uno los collares al iniciado. El padrino o la madrina le explican las reglas que debe respetar el nuevo iniciado de una manera solemne. En ese momento se le aclara lo que debe o no debe hacer con los collares, además del significado del compromiso de respeto que debe tener hacia sus padrinos y hacia la religión.

Como se puede apreciar, una persona que no tenga las consagraciones debidas no puede poner los collares sagrados de Osha, que son la representación de los Oshas y los Orishas Lukumí o Yoruba. Los Oloshas son los herederos de estos antiguos secretos, por lo tanto, ni espiritistas, ni curanderos, ni el que echa las cartas, ni espíritus posesionados, ni el que lee el tabaco, ni nadie que no sea Olosha, puede hacer ceremonias para poner los collares de los Oshas y los Orishas Lukumí. Los Babalawos no entregan los collares de asiento de Osha, sólo entregan los de los Orishas que son relativos a Ifá, como Orula, Osain, Orun, Oduduwa.

El collar de Eleguá está hecho con cuentas negras y rojas alternas cuya suma total debe ser múltiplo de 3. El de Obatalá se hace con cuantas blancas solamente y deben ser múltiplos de 8 y en determinadas circunstancias estos tramos de 8 cuentas blancas se dividen por una cuenta que puede ser de color rojo, morado, verde, entre otros. El de Yemayá es de siete cuentas de color azul y siete transparentes y los tramos deben ser múltiplos de 7. El de Shangó se confecciona con cuentas rojas y blancas alternas y la suma total de cuentas debe ser múltiplo de 6. El de Oshún es de cinco cuentas de color amarillo y cinco cuentas de color ámbar y los tramos deben ser múltiplos de 5. La medida de los collares debe ser desde el cuello hasta el ombligo. Los hombres usan los collares por dentro de la ropa y las mujeres los usan por fuera. En relación a Obatalá, Yemayá y Oshún, sobre la base de lo explicado, existe un gran número de variantes de collares según los caminos específicos de cada Osha que se conocen después del Ebbó Oshumeta.

Los collares de Osha son un fundamento sagrado de la religión Lukumí -Santería- y merecen un profundo respeto, tanto al momento de recibirlos como en su uso cotidiano.

Las reglas que rigen la imposición y el uso de los collares de Osha se originan en la tradición Lukumí y no se pueden cambiar por capricho o desconocimiento.

 

LA ENTREGA DE COLLARES.

 

Se conoce como MEDIO ASIENTO DE SANTO. Estos se ponen todos en una sola ocasión. Y

lleva una ceremonia específica. En tu caso, no sé si la llevó como está indicada. Primero

tengo que saber si te hicieron la ceremonia completa que lleva lo siguiente:

1. Baño Sacramental.

2. Rogación de Cabeza.

3. Imposición de los Collares, previamente nacidos, curados y comidos.

NOTA: Hay que tener dos mudas de ropas, una sudada y otra blanca completa. La sudada

se rompe y la blanca es para salir vestido así después del ritual.

Hay casas que te dan cuatro collares y otras te dan cinco, porque incluyen a Elegguá.

Es recomendable saber que cuando se tienen collares de sacramento, posterior o anterior

debes recibir enseguida LOS GUERREROS. Ya que están relacionados de algún modo.

En el caso que a los collares no le dieron sangre, por ende, pensemos que ya se hicieron

todo el ritual mencionado anteriormente, no obstante no se reconocen como COLLARES DE

SACRAMENTO y habría que empezar desde cero.

La cuestión de los derechos o pago de la ceremonia varían según el Sacerdote.

Los collares de santo no es una simple entrega de protecciones como muchos consideran.

Es algo más que eso. Está considerado como el Medio Asiento de Santo, es decir, es cómo

una pre-iniciación para quién lo requiera.

Estos se reciben por salud y estabilidad. También se entregan para "aguantar" un poco la

letra de coronar santo.

Esta ceremonia lleva un venerable procedimiento, que por sencillo no debe descuidarse.

Los collares de santo deben ser lavados y alimentados con la sangre de animales de

plumas. Algunos santeros entregan collares únicamente lavándolos en omiero y no los

refuerzan con el sacrificio.

Recordemos, que, si cierto es que la vida la da Osain a través del omiero sagrado, esta vida

es espiritual y puede disiparse con mayor facilidad. La sangre es la que sella y concreta

esta vida ofrecida por Osain. El sacrificio u holocausto crea un necesario puente invisible

con las deidades. Y con la espiritualidad de esos animales, con su entrega establecen

equilibrio ante cualquier desarmonía existente en el necesitado.

En el momento del sacrificio, la sangre fortifica la acción de bautizar los elekeses a través

de las sagradas aguas de las yerbas rezadas.

 Rubrica: Osha Tema: Iniciación-Collares

DOCUMENTOS DE RELIGION YORUBA

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OMIERO:

- 4 Lavatorio o Nacimiento. Uno por cada collar.

- 2 Aguadores.

EYERBALE:

- El Oriaté y su asistente.

IMPOSICIÓN:

- Madrina o Padrino.

- Oyugbona.

Aunque no podemos confundir, que, cuando una persona se inicia o se vuelve en iyawó, en

el momento de la coronación, sus collares no son alimentados con sangre de ningún

animal. Estos "comen" en el Ebbó Meta o de los Tres Meses.

Ruego a los interesados, que estén atentos ante este particular.

E invito a los que están oficiando, que sean más precavidos ante detalles tan importantes

como el que les estoy mencionando. Nuestras prácticas están ya estructuradas, no hay

nada nuevo que inventar. No olvidemos, que, nuestro oficio se ofrece para beneficio de los

interesados, que llegan a nosotros creyendo ciegamente en la solución que les prometen

los orishas.

Cada quién será responsable de los resultados derivados de oficios a medias como los que

aclaro en esta información. Trabajemos todos juntos por un respeto íntegro al Cuerpo

Litúrgico que representamos.

No importa que hallas recibido el Medio Asiento, pero siempre que recibas cualquier collar,

sea del santo que este sea, deberá pasar por el proceso de nacimiento con omiero y luego

de reconfirmación con el sacrificio del ave. La sangre es primordial, porque ésta es la que

sella la vida que el omiero le ofrece al collar o a cualquier tipo de elemento religioso

mágico. Hay quienes solamente hacen uso del omiero y no está completo el ritual.

Un Olosha puede atender litúrgicamente a cualquier persona con vínculo sanguíneo, a

menos que el pariente sea de mayor edad de quién oficia. En este caso, deberá remitirlo a

otro "Santero".

El Medio Asiento de Santo está considerado como un ritual de sacramento de grado

considerable y quién los recibe se vuelve en ahijado del oficiante.

En una ceremonia de collares puede estar cómo observador un Olúo, más no un Babalawo,

porque el Olúo está iniciado en Regla Osha y el Babalawo no. Pues no tiene participación

directa en este ritual.

cmpilacion Mario ortiz

collares

Escrito por whitman 27-04-2009 en General. Comentarios (20)
Cómo dar obí a Egun, a Eleguá y al Santo? El Oráculo de Biague y Adiatoto. El medio de adivinación con el coco

Oráculo de Biague es uno de los subsistemas oraculares de Osha-Ifá -Santería-. Es el método o sistema de adivinación mediante el uso de cuatro pedazos de cocos. Recibe su nombre porque según el "Patakin" correspondiente, fue un Awó llamado Biague quien creó este sistema de adivinación y luego trasmitió ese secreto a su hijo nombrado Adiatoto. Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, es obvio que, cuando se proceda a Moyubar para registrar con coco, se deberá invocar a Biague y a Adiatoto, pidiendo su irradiación, pues fueron ellos los precursores de este método de adivinación. No obstante, exceptuando a los Babalawos, generalmente se observa que los que hacen uso del coco para investigar siempre omiten en sus invocaciones a Biague y a Adiatoto.

Hay quien sostiene que el oráculo de Biague da doce letras y hay también quien dice que las cinco posiciones conocidas deben interpretarse como otros odun.

Nos atenemos a las cinco posiciones fundamentales y a las interpretaciones de las mismas, según lo hacían los mayores hace más de cincuenta años cuando sobre Osha-Ifá no pesaba tanto la sombra del mercantilismo.

En el coco debemos decir que está el abecé de la adivinación Lucumí, y es su empleo el más elemental del que dispone el creyente para obtener rápidamente las respuestas de un Orisha a las preguntas que se le hacen. La profunda comprensión de este subsistema oracular abre caminos a sólidos conocimientos adivinatorios en Osha-Ifá.

Ahora entramos a detallar el proceso de registro con coco. Antes de continuar, debemos hacer notar que:

1. Sólo debe preguntarse acerca de un único asunto.
2. El Osha u Orisha contesta afirmativamente o negativamente, en forma lacónica. También deberán ser preguntas breves.

Muchos de los que lean esto, se asombrarán al observar que nuestra exposición del significado de las letras del coco sea tan breve, cuando quizás en alguna oportunidad han presenciado cómo alguien al registrar con el coco se ha extendido en amplias consideraciones y dando extensas informaciones, que además han resultado ciertas. Debemos aclarar que esta información no sólo procede del coco, sino también procede de los amplios conocimientos del sistema oracular y sus interrelaciones. Además del Ashé, del don auditivo, vidente o de otro género que podría poseer el oficiante, es decir el Iworo. Es por esto que algunos pueden decir mucho y otros tienen que limitarse a negar o afirmar.

El coco habla con cinco letras nada más, es decir, según la posición que presentan al caer al suelo los cuatro pedazos de coco que lanza el Iworo para interrogar a los Orishas. El Iworo puesto de rodillas los arroja desde la altura del pecho, o si está de pie aproximadamente desde la altura entre los muslos y la cintura, desde ahí es la altura más usual.

Las cinco letras obtenibles con el coco reciben respectivamente los nombres siguientes:

* ALAFIA
* ETAWA
* EYEIFE
* OKANA SODDE
* OYEKUN

Para el mejor conocimiento del lenguaje de los cocos ofrecemos las notas explicativas de las diferentes situaciones en que pueden caer los cuatro pedazos de cocos, sus nombres y significados:

* Se llama Alafia cuando caen los cuatro Obí, pedazos de coco, con la parte blanca hacia arriba. En esta letra habla Shangó y Orunla y significa: Sí, paz, prosperidad, gracias.
* Se llama Etawa cuando trae tres Obí con la parte blanca hacia arriba y uno con la parte negra hacia arriba. Hablan por esta letra: Shangó, Ogún, Yemayá y Oshosi. Esta letra dice: Sí como posibilidad, es decir que lo que se pregunta es posible, pero está sujeto a algunas condiciones tal como hacer un ebbó, darle de comer a un Osha u Orisha, etc. La palabra Etawa significa estar de frente. Se confirma.
* Se llama Eyeife cuando caen dos Obí mostrando la parte blanca y dos con la parte negra hacia arriba. Hablan en esta letra: Eleguá, Ogún, Oshosi y Osun. Es: Sí, rotunda y firmemente, ratifica lo que marcó la letra Alafia si ésta salió antes.
* Se llama Okana Sodde cuando caen tres Obí con la parte negra hacia arriba y uno sólo mostrando la parte blanca. En esta letra hablan: Shangó, Babalu Ayé e Ikú, aunque para algunos Iworos solamente hablan Shangó y Babalu Ayé. Está letra puede significar simplemente no, también puede suponer algún muerto o al menos una dificultad grave. Se indaga.
* Se llama Oyekun cuando los cuatro Obí caen con la parte negra hacia arriba, es decir lo contrario de Alafia. En esta letra hablan Shangó y Oyá Yansa. Dice no y anuncia muerte. Es letra mala, se indaga.

Alafia es letra buena o mala; buena cuando después cae Eyife o Etawa; mala cuando después en vez de Eyeife o Etawa caen todos los cocos con la parte negra hacia arriba, en Oyekun. Entonces hay que preguntarle al Osha u Orisha qué debe hacerse para cambiar esa letra, o sea, qué ofrenda se debe dar para impedir adversidades de cualquier orden, que es lo que asegura Oyekun u Okana Sodde.

Cuando Etawa se repite podemos estar seguros, pero si viene una sola vez, entonces cuidado con eso, se vuelve a preguntar. Etawa tonti Etawa es cuando sale dos veces seguidas la letra Etawa, una tras otra. Es seguridad, afirmación rotunda.

Cuando sale Oyekun se vuelve a preguntar en el acto si es el Osha quién habla; porque puede estar hablando algún difunto pariente que nos avisa la muerte de alguien. Se le enciende enseguida una vela y se le pregunta que ebbó quiere, para hacerlo al momento y salvar a esa persona amenazada, pues su salvación está en el ebbó y no se puede perder tiempo.

Si el Osha marca Oyekun se cogen los cuatro pedazos de coco y se refrescan metiéndolos dentro de una jícara con agua y con ocho piezas de manteca de cacao. Se sigue preguntando hasta llegar a la plena convicción de lo que dice.

Si Oyekun se repite, es decir, sale dos veces seguidas, Shangó habla de una persona que está muy mala de posición y aconseja que se le haga una rogación para mejorarle su suerte. A esa persona se le limpia con un pollo negro delante de Eleguá, de la piedra de Eleguá, para que le abra el camino y a Shangó se le da un gallo con su correspondiente jicotea. Es positivo que quien hace esta rogación se va levantando poco a poco y que si no obedece, cada día empeora.

En Okana Sodde el Osha u Orisha con mucha solemnidad contesta que no, a lo que se le está preguntando. Ahora, por qué contesta con Okana, es decir tres cocos con la parte negra hacia arriba. Eso es muy delicado. Hay que averiguarlo a fondo porque quiere decir, por ejemplo, que se está haciendo un trabajo que está mal hecho y el resultado será perjudicial. Todos los que están presentes cuando sale Okana se tiran de las orejas.

El coco se aprende practicando y poniendo mucha atención. Es fácil y cuanto más sabe el Iworo más le habla Obí.

Los hijos de Inle no preguntan con dilogún sino con coco.

* Etawa: Dice sí, pero como no es seguro hay que preguntar de nuevo.
* Okana: Dice no y anuncia algo malo, por eso se halan las orejas y se abren bien los ojos.
* Oyekun: Dice no, es letra mala, anuncia la muerte.

Cuando los cocos caen en Okana se le enciende una vela al muerto; habla también Shangó y el que tira el coco se toca el pecho y dice Olufina, luego toca el suelo y dice los rezos y súyeres correspondientes.

Cuando cae Alafia debe decirse:

Eyeunle Obatalá, orú ayé.

Y debe repetirse la pregunta para obtener la ratificación de Etawa o de Eyeife.

Cuando cae Etawa deben decirse los rezos y súyeres correspondientes. Si esta letra cayó respondiendo a una pregunta debe tirarse otra vez diciendo:

Etawa laguo.

Es decir, pidiendo que se repita Etawa, para afirmar la respuesta.

Cuando cae Eyeife deben decirse los rezos y súyeres correspondientes.

Cuando cae Okana Sodde se abren bien los ojos, como ya hemos señalado anteriormente, se tira de las orejas y se dice el rezo correspondiente. Debe interrogar de nuevo como ya hemos visto, para saber si en esa presentación Okana dice simplemente no o es que se presenta alguna dificultad.

Reiteramos que en Oyekun se cogen los cuatro Obí y se ponen en una jícara con agua y ocho pedazos de manteca de cacao, para refrescarlos y se dicen los rezos correspondientes. Se enciende una vela a los muertos y se sigue preguntando para saber si es un Osha o un muerto quien habla y que hay que hacer para contrarrestar la amenaza de esta letra.

Ritual


Se colocan los Obí en el suelo, frente al Osha a quien se va a preguntar. Se derraman tres poquitos de agua en el suelo, diciendo: Omí tuto, ana tuto, tuto laroye, tuto ilé. Se procede a moyubar. Después de Moyubar se toman los Obí con la mano izquierda y con la uña del pulgar de la mano derecha se desprende de cada uno un pedacito que se coloca sobre el Osha a quien se va a interrogar diciendo: Obinu iku, obinu ano, obinu eyo, obinu ofo, arikú babagua. Si se le pregunta a Eleguá se desprenden tres pedacitos de coco, si es a Oshún, cinco, si es a Yemayá siete, etc... Es decir, tantos pedacitos como corresponde a la marca del Osha que ha de responder. Entonces se cambia de mano los cocos y tocando con la mano izquierda el suelo y la sopera del Osha se dice: Ilé mo kueo, Shangó mo kueo. Si es a Yemayá: Ilé mo kueo, Yemayá mó kueo. Y así sucesivamente.

Estas palabras se dicen tres veces. Los presentes deberán contestar: Akué ye. Entonces se humedecen los dedos de la mano izquierda en el agua que se derramó en el suelo, se toca la mano que sujeta los cocos y se dice: Akué ye aguó, akué omá, arikú babagua. Los presentes contestan: Apkuaña. Se unen las dos manos y se lanzan los cocos, diciendo: Obí alé baké. Cuando se pregunta para otra persona se le presentan los cocos en la frente.

Hasta aquí el procedimiento a seguir con el oráculo de Biague. De unos a otros oficiantes se notarán diferencias en el ritual, pero el que siga estas indicaciones puede estar seguro de que estará actuando sujeto a la Regla de Osha e Ifá, sin que esto quiera decir que los que no se ajusten exactamente a estas direcciones lo estén haciendo mal.

Los antiguos acostumbraban a moyubar muy extensamente y muchos aún hoy también lo hacen así, otros se limitan a moyubar a los muertos, a los guerreros, a Obatalá y a Shangó y con ello obtienen respuestas a sus preguntas.

Collares

Los collares-ilekes- de Osha son objetos sagrados que permiten mantener la

protección de los Oshas y Orishas cerca del iniciado para ampararlo y ayudarlo a

transitar por la vida. Estos son para el que los recibe la principal representación,

asociada a su cuerpo, de los Oshas y Orishas.

Los rituales para consagrar los collares como la ceremonia de entrega de los

mismos deben ser realizados por los Oloshas. Esta ceremonia se llama Medio

Asiento de Osha. Sólo los consagrados en Osha tienen el ashé para darles el poder

místico que representan.

Cada Osha y Orisha tiene su collar pero al comenzar en la religión, generalmente se

entregan cinco collares que representan a Eleguá, Obatalá, Yemayá, Shangó y

Oshún. Estos se entregan en este orden y se reciben después de realizadas las

ceremonias secretas para su consagración.

Normalmente la necesidad de que una persona reciba los collares de Osha es

manifestada a través del sistema oracular de la religión y es por diferentes

razones: para mejorar su salud, por protección, por una vocación espiritual que se

va a desarrollar con el tiempo, porque la religión está en el camino de la persona la

cual asentará Osha en el futuro, para mejorar las condiciones de trabajo y de vida

de la persona, entre otras razones.

La persona debe seleccionar a un Babalosha o a una Iyalosha responsable con el

cual se va a unir espiritualmente bajo el vínculo de padrino o madrina-ahijado o

ahijada.

Las ceremonias se realizan en un ambiente de tranquilidad y emotividad.

Generalmente se efectúan en la casa del padrino o madrina y con la ayuda de la

Oyugbona, quien es un Olosha que se desempeña como asistente en todo el ritual.

Ese día se realizan varios rituales que tienen la finalidad de preparar y armonizar

los planos físico, mental y espiritual de la persona. Las ceremonias son realizadas

por el padrino o la madrina y la Oyugbona. Para esta ceremonia se debe levantar

un Obá para que la dirija y a varios Oloshas que sean testigos.

Una de ellas es el lavar los collares en el omiero del Osha con los rezos

correspondientes, denominándose « Collares Lavados »

La otra ceremonia es darle de comer a los collares en el sacrificio de animales

realizado al Osha, y llamándoseles « Collares comidos »

Se colocan uno a uno los collares al iniciado. El padrino o la madrina le explican las

reglas que debe respetar el nuevo iniciado de una manera solemne. En ese

momento se le aclara lo que debe o no debe hacer con los collares, además del

significado del compromiso de respeto que debe tener hacia sus padrinos y hacia la

religión.

DOCUMENTOS DE RELIGION YORUBA

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Como se puede apreciar, una persona que no tenga las consagraciones debidas no

puede poner los collares sagrados de Osha, que son la representación de los Oshas y

los Orishas Lukumí o Yoruba. Los Oloshas son los herederos de estos antiguos

secretos, por lo tanto, ni espiritistas, ni curanderos, ni el que hecha las cartas, ni

espíritus posesionados, ni el que lee el tabaco, ni nadie que no sea Olosha, puede

hacer ceremonias para poner los collares de los Oshas y los Orishas Lukumí.

Los Babalawos no entregan los collares de asiento de Osha, sólo entregan los de los

Orishas que son relativos a Ifá, como Orula, Osain, Orun, Oduduwa.

El collar de Eleguá está hecho con cuentas negras y rojas alternas cuya suma total

debe ser múltiplo de 3.

El de Obatalá con cuantas blancas solamente y deben ser múltiplo de 8 y en

determinadas circunstancias estos tramos de 8 cuentas blancas se dividen por una

cuenta que puede ser de color rojo, morado, verde entre otros.

El de Yemayá es de siete cuentas de color azul y siete transparentes y los tramos

deben ser múltiplo de 7.

El de Shangó se confecciona con cuentas rojas y blancas alternas y la suma total de

cuentas debe ser múltiplo de 6.

El de Oshún es de cinco cuentas color amarillas y cinco cuentas de color ámbar y

los tramos deben ser múltiplo de 5.

La medida de los collares debe ser desde el cuello hasta el ombligo. Los hombres

usan los collares por dentro de la ropa y las mujeres los usan por fuera.

En relación a Obatalá, Yemayá y Oshún sobre la base de lo explicado existe un gran

número de variantes de collares, según los caminos específicos de cada Osha, los

cuales se conocen después de haber asentado Osha.

Los collares de Osha son un fundamento sagrado de la religión Lukumí y merecen

un profundo respeto, tanto al momento de recibirlos como en su uso cotidiano.

Las reglas que rigen la imposición y el uso de los collares de Osha se originan en la

tradición Lukumí y estas no se pueden cambiar por capricho o desconocimiento